Más allá de la electricidad que genera, la industria eólica también se convirtió en una fuente relevante de empleo en Chile, con una demanda de trabajadores que sigue creciendo a medida que se desarrollan nuevos proyectos en el norte y el sur del país.
Las cifras actuales de empleo en energías renovables en Chile
En Chile, según estudios del sector, se reportan cerca de 12.656 a 13.500 empleos en energías renovables, con mayor participación en el sector fotovoltaico solar. De forma más específica, en 2024 el empleo asociado a energías renovables no convencionales (ERNC) alcanzó 3.625 trabajadores, mientras que considerando además los empleos en hidroelectricidad, se registraron 7.781 trabajadores asociados al sector renovable en su conjunto.
La proyección de nuevos empleos hacia la próxima década
| Indicador de empleo en renovables Chile | Cifra |
|---|---|
| Empleos actuales en energías renovables | 12.656 a 13.500 |
| Empleo ERNC (2024) | 3.625 trabajadores |
| Empleo renovable total incluyendo hidroelectricidad | 7.781 trabajadores |
| Nuevos trabajadores proyectados hacia la próxima década | 12.000 a 27.000 |
| Participación de mujeres en empleos de energías renovables | 23% |
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Se estima que Chile podría requerir entre 12.000 y 27.000 nuevos trabajadores con perfiles técnicos y profesionales en la próxima década, mayoritariamente asociados a generación solar y eólica, almacenamiento, electromovilidad e hidrógeno verde, un rango de demanda laboral que confirma el tamaño de la transformación productiva que estas industrias representan para el mercado laboral chileno.
La brecha de género que todavía persiste en el sector
Según datos del Ministerio de Energía, las mujeres ocuparían el 23% de los puestos en energías renovables en Chile, una cifra que muestra un avance relativo frente a industrias energéticas tradicionales, pero que todavía refleja una brecha de género significativa que distintos programas de formación técnica buscan reducir activamente en los próximos años.
Los perfiles laborales que más demanda la industria eólica
- Técnicos de mantenimiento de aerogeneradores, capacitados para trabajar en altura y con sistemas eléctricos de alta potencia.
- Ingenieros especializados en evaluación de recurso eólico y diseño de parques, que combinan conocimiento técnico con análisis de datos meteorológicos.
- Especialistas en logística de transporte de componentes de gran tamaño, un perfil laboral cada vez más demandado por la escala de los proyectos actuales.
- Profesionales de tramitación ambiental, capacitados para gestionar los procesos de evaluación exigidos por el SEIA antes de construir un nuevo parque eólico.
Por qué la formación técnica local es clave para capturar este empleo
Universidades y centros de formación técnica del sur de Chile, donde se concentra buena parte del potencial eólico del país, ya desarrollan programas específicos orientados a esta industria, buscando que el empleo generado por la expansión eólica beneficie directamente a las comunidades locales de esas regiones, en vez de depender exclusivamente de trabajadores especializados traídos desde otras zonas del país.
Los programas de formación técnica que ya se desarrollan en el sur del país
Liceos técnicos y centros de formación en regiones con alto potencial eólico, como La Araucanía y Los Lagos, ya incorporan programas específicos de electricidad y mecánica orientados a preparar técnicos para mantenimiento de aerogeneradores, buscando que el empleo generado por la expansión eólica se quede efectivamente en las comunidades locales de esas regiones.
Empresas desarrolladoras de parques eólicos también financian, en algunos casos, becas y programas de capacitación específicos como parte de sus compromisos de responsabilidad social con las comunidades donde instalan sus proyectos, una práctica cada vez más habitual dentro del proceso de evaluación ambiental.
La estacionalidad del empleo también es una característica propia de esta industria: la fase de construcción de un parque eólico genera muchos más puestos de trabajo temporales que su operación posterior, que requiere un equipo permanente mucho más reducido dedicado principalmente al mantenimiento continuo de las turbinas ya instaladas.
Sindicatos de trabajadores del sector energético chileno ya participan activamente en la discusión sobre condiciones laborales específicas para esta industria, incluyendo protocolos de seguridad para trabajo en altura, una de las actividades de mayor riesgo dentro del mantenimiento de aerogeneradores.
El impacto económico regional de un parque eólico más allá del empleo directo
Más allá de los empleos directos en construcción y mantenimiento, un parque eólico genera actividad económica indirecta relevante para las comunas donde se instala: arriendo de terrenos a propietarios locales, contratación de servicios de alimentación y hospedaje durante la fase de construcción, y en varios casos, aportes voluntarios a proyectos sociales de la comunidad como parte de los compromisos ambientales asumidos durante la evaluación del SEIA.
Estudios de impacto económico regional ya documentan que comunas con parques eólicos activos experimentan un dinamismo comercial superior al de comunas comparables sin este tipo de proyecto, aunque ese beneficio se concentra principalmente durante la fase de construcción, que es intensiva en mano de obra, más que durante la operación de largo plazo del parque ya instalado.
El rol de las certificaciones internacionales en el empleo técnico eólico
Técnicos que buscan trabajar en mantenimiento de aerogeneradores a nivel internacional suelen necesitar certificaciones reconocidas globalmente, como GWO (Global Wind Organisation), un estándar que algunos centros de formación chilenos ya empiezan a ofrecer para que sus egresados puedan optar tanto a empleos locales como a oportunidades en otros países con industria eólica más desarrollada.
Programas de reconversión laboral para trabajadores provenientes de la industria de combustibles fósiles, particularmente relevantes en el contexto del plan de descarbonización chileno, ya incluyen formación específica orientada hacia empleos en energía eólica y otras renovables, buscando una transición justa para esos trabajadores.
En definitiva, la industria eólica chilena ya genera miles de empleos directos e indirectos, y ese número seguirá creciendo mientras el país continúe aprobando nuevos parques y desarrollando la infraestructura de transmisión necesaria para conectarlos al sistema eléctrico nacional.
Las brechas de género que todavía enfrenta el sector
Al igual que gran parte de la industria energética tradicional, el sector eólico chileno todavía muestra una participación femenina considerablemente menor a la masculina, especialmente en roles técnicos de operación y mantenimiento en terreno, aunque distintas empresas del sector ya impulsan programas específicos para atraer y retener más talento femenino.
Organizaciones dedicadas a promover la equidad de género en energía ya trabajan junto a desarrolladores eólicos chilenos en iniciativas de mentoría y becas de formación técnica, buscando cerrar esta brecha en una industria que seguirá necesitando mano de obra calificada durante los próximos años de expansión renovable.
Las certificaciones técnicas que buscan los empleadores del sector
Los empleadores de la industria eólica chilena valoran cada vez más certificaciones técnicas internacionales específicas, como las otorgadas por organismos especializados en trabajo en altura y mantenimiento de turbinas, credenciales que en muchos casos determinan directamente qué candidatos son considerados para los puestos técnicos mejor remunerados del sector.
Institutos técnicos chilenos ya ofrecen programas de formación específicamente diseñados para preparar a los trabajadores en estas certificaciones internacionales, respondiendo a la demanda creciente de mano de obra calificada que expresa la industria eólica en las regiones donde se concentran los principales parques del país.
El encadenamiento productivo que genera un parque eólico también beneficia a proveedores locales de servicios como transporte, alimentación y hotelería en las comunas donde se instalan estos proyectos, un impacto económico indirecto que las comunidades anfitrionas valoran especialmente durante la fase de construcción, la más intensiva en mano de obra.
El desafío de retener talento calificado en regiones donde se concentran los parques eólicos, en vez de perderlo hacia centros urbanos con más oportunidades laborales diversificadas, es una preocupación que las empresas del sector ya abordan con beneficios y planes de carrera de largo plazo.
El crecimiento sostenido de la industria eólica chilena seguirá abriendo oportunidades laborales durante la próxima década, tanto para profesionales técnicos especializados como para trabajadores de las comunidades donde se instalan los proyectos.
El sector seguirá siendo una fuente relevante de empleo calificado en Chile mientras el país continúe expandiendo su capacidad instalada de generación eólica.
Buena parte de este empleo se concentra en los parques eólicos más grandes de Chile, que requieren dotaciones permanentes de operación y mantenimiento.
El reemplazo de turbinas antiguas, descrito en qué es el repowering eólico, también generará empleo especializado en los próximos años.
Preguntas frecuentes
¿Qué formación se necesita para trabajar en mantenimiento de aerogeneradores en Chile?
Generalmente se requiere formación técnica en electricidad o mecánica industrial, junto con certificaciones específicas de trabajo en altura y manejo de sistemas eléctricos de alta potencia propios de un aerogenerador.
¿La industria eólica chilena genera más empleo que la solar?
Actualmente el sector solar fotovoltaico concentra una mayor participación de empleo dentro de las energías renovables chilenas, aunque se espera que la demanda de trabajadores para eólica crezca de forma significativa a medida que avancen nuevos proyectos, especialmente en el sur del país.