El hidrógeno verde se produce separando el hidrógeno del agua mediante electrólisis, un proceso que requiere grandes cantidades de electricidad limpia para ser realmente sustentable. Magallanes, con su viento extremo y constante, se convirtió en uno de los pocos lugares del mundo donde ese hidrógeno verde eólico puede producirse al costo más bajo del planeta.
El potencial de Magallanes para el hidrógeno verde eólico
Según un estudio del Ministerio de Energía, la Región de Magallanes podría llegar a producir el 13% del hidrógeno verde del mundo gracias a su inmenso potencial de energía eólica. El hidrógeno verde producido en el Desierto de Atacama y en la Región de Magallanes tendría el costo nivelado de producción más bajo del mundo hacia 2030, una ventaja competitiva que ningún otro país puede igualar fácilmente con las condiciones de viento y sol que tiene Chile en esos dos extremos geográficos.
El proyecto H2 Magallanes, el más grande de Chile
| Dato del proyecto H2 Magallanes | Cifra |
|---|---|
| Capacidad eólica proyectada | Hasta 10 GW |
| Capacidad de electrólisis | Hasta 8 GW |
| Ubicación | Municipio de San Gregorio, Magallanes |
| Empresa a cargo | Total Eren (internacional) |
| Inicio de producción de hidrógeno proyectado | 2027 |
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Ver formatos publicitariosLa magnitud de la inversión que atrae Magallanes
Cuatro proyectos anunciados en la región de Magallanes representan inversiones que superan los USD 15.000 millones, con más de 10.000 MW de capacidad de electrólisis proyectada, una capacidad de generación eléctrica superior a los 13.000 MW, y una producción esperada de más de un millón de toneladas de hidrógeno verde al año hacia 2027, cifras que ubican a la región entre los polos de inversión en hidrógeno verde más ambiciosos del mundo entero.
Los desafíos que enfrenta la industria del hidrógeno verde en Magallanes
Después del entusiasmo inicial, la industria del hidrógeno verde en Magallanes enfrenta un escenario más complejo del previsto, con una desaceleración de la inversión global en el sector, un aumento en los costos tecnológicos y un avance más lento de lo esperado que llevó a varios de los proyectos anunciados a permanecer en distintas etapas de evaluación o desarrollo, sin que todos avancen al mismo ritmo que se proyectó originalmente cuando se anunciaron.
Por qué el hidrógeno verde necesita tanto viento
- El proceso de electrólisis para separar el hidrógeno del agua consume grandes cantidades de electricidad, por lo que necesita una fuente de energía renovable abundante y barata para ser competitivo.
- El viento constante de Magallanes permite operar los electrolizadores con un factor de utilización más alto que en zonas con viento intermitente, mejorando la eficiencia económica del proyecto completo.
- A diferencia de la energía solar, que solo genera durante las horas de sol, el viento en el extremo sur de Chile sopla con fuerza durante buena parte del día y la noche, dando mayor continuidad al proceso productivo.
- El hidrógeno verde producido puede transformarse en amoniaco verde para facilitar su transporte marítimo hacia mercados internacionales, ampliando el radio de exportación posible desde una región tan remota como Magallanes.
El futuro de Magallanes como potencia energética mundial
Pese a la desaceleración reciente en el ritmo de avance de algunos proyectos, la combinación de viento extremo, terreno disponible y costo de producción competitivo sigue posicionando a Magallanes como uno de los territorios con mayor potencial del mundo para convertirse en un exportador relevante de hidrógeno verde y sus derivados, una industria que, si logra consolidarse en la próxima década, podría transformar por completo la matriz productiva de una de las regiones más aisladas y menos pobladas de Chile.
Cómo se transporta el hidrógeno verde producido en un lugar tan remoto
Uno de los mayores desafíos del hidrógeno verde producido en Magallanes es su transporte hasta los mercados internacionales que lo demandan, dado lo remoto de la región respecto a los principales centros de consumo mundial. Por eso la mayoría de los proyectos contemplan transformar el hidrógeno en amoniaco verde, un compuesto derivado que resulta mucho más fácil y seguro de transportar por barco que el hidrógeno puro, que requiere condiciones de compresión o licuefacción extremadamente exigentes para su traslado marítimo a gran escala.
El amoniaco verde producido en Magallanes tendría como destino principal mercados asiáticos y europeos que buscan descarbonizar sectores difíciles de electrificar directamente, como el transporte marítimo internacional y ciertos procesos industriales pesados, donde el amoniaco puede usarse como combustible limpio alternativo o como insumo para la fabricación de fertilizantes sin depender del gas natural, la materia prima tradicional de ese proceso industrial.
El empleo y desarrollo local que promete la industria del hidrógeno en Magallanes
Más allá del impacto energético global, los proyectos de hidrógeno verde en Magallanes prometen un impacto económico significativo para una región tradicionalmente dependiente de la ganadería y el turismo, generando empleo calificado durante la construcción y operación de las plantas, además de una eventual diversificación productiva que podría transformar la matriz económica regional en las próximas décadas, aunque ese impacto real dependerá de que los proyectos anunciados logren avanzar más allá de la etapa de evaluación en la que muchos todavía se encuentran.
El gobierno chileno mantiene una Estrategia Nacional de Hidrógeno Verde que identifica a Magallanes como una de las dos zonas prioritarias del país, junto al norte, para el desarrollo de esta industria, un marco de política pública que busca dar certeza regulatoria de largo plazo a los inversionistas internacionales que evalúan proyectos en la región, aun en medio de la desaceleración reciente que enfrenta el sector a nivel global.
Analistas internacionales del sector energético siguen de cerca la evolución de los proyectos de Magallanes como un indicador clave de qué tan rápido madurará la industria mundial del hidrógeno verde en su conjunto, dado que Chile es uno de los pocos países que combina simultáneamente recurso eólico de clase mundial, terreno disponible y voluntad política de impulsar esta industria emergente.
La disponibilidad de agua dulce, un insumo también necesario para el proceso de electrólisis además de la electricidad renovable, es otro factor técnico que los desarrolladores de proyectos en Magallanes deben resolver, evaluando en algunos casos plantas desalinizadoras propias para no comprometer el uso de agua dulce disponible para otras actividades productivas y comunitarias de la región.
En definitiva, pese a la desaceleración reciente que atraviesa la industria global del hidrógeno verde, el potencial eólico único de Magallanes sigue siendo un activo estratégico de largo plazo para Chile, uno que probablemente cobrará más relevancia a medida que la demanda mundial por combustibles limpios de exportación siga madurando en la próxima década.
Independientemente del ritmo exacto al que avancen los proyectos actualmente en evaluación, el potencial de viento de Magallanes seguirá siendo un activo estratégico único que, tarde o temprano, la industria mundial del hidrógeno verde volverá a mirar con atención renovada.
La colaboración internacional también juega un rol relevante: empresas y gobiernos de Europa y Asia, interesados en asegurar suministro futuro de hidrógeno verde, ya participan en distintas etapas de financiamiento y desarrollo técnico de los proyectos anunciados en la región austral chilena.
Universidades y centros de investigación chilenos ya desarrollan líneas de estudio específicas sobre los desafíos técnicos del hidrógeno verde en condiciones extremas, buscando generar conocimiento propio que reduzca la dependencia de tecnología y experiencia completamente importada para el desarrollo de esta industria en el extremo sur del país.
La formación de capital humano especializado en la industria del hidrógeno verde, todavía escaso a nivel mundial, es otro desafío que Magallanes deberá resolver en paralelo al desarrollo de los proyectos, atrayendo talento técnico desde otras regiones de Chile y del extranjero mientras se forma una nueva generación de especialistas locales.
En síntesis, Magallanes reúne una combinación de factores naturales tan favorable para el hidrógeno verde eólico que, más allá de los ajustes de ritmo que enfrenta hoy la industria, es difícil imaginar que el mundo deje de mirar hacia esta región en su búsqueda de combustibles limpios de bajo costo.
Si quieres profundizar en este tema, en Energía Futura también puedes leer sobre El mapa eólico de Chile: qué regiones tienen más potencial de viento, comparar con Qué pasa con las palas de una turbina eólica al final de su vida útil o revisar Cómo funciona un parque eólico offshore: casos reales de Europa.
Preguntas frecuentes
¿Qué es el hidrógeno verde y en qué se diferencia del hidrógeno convencional?
El hidrógeno verde se produce mediante electrólisis usando electricidad de fuentes renovables como el viento o el sol, sin emitir gases de efecto invernadero en el proceso, a diferencia del hidrógeno convencional (gris o azul), que se produce a partir de combustibles fósiles.
¿Cuándo empezará a producirse hidrógeno verde a gran escala en Magallanes?
El proyecto H2 Magallanes, el más grande anunciado en la región, proyecta el inicio de la producción de hidrógeno para 2027, aunque el ritmo real dependerá de cómo evolucione la inversión global en la industria en los próximos años.