Mientras la Fórmula 1 sigue siendo el campeonato de automovilismo más conocido del mundo, existe desde hace más de una década un mundial paralelo pensado específicamente para autos eléctricos: la Fórmula E. Organizada por la Federación Internacional del Automóvil (FIA), la misma entidad que regula la Fórmula 1, la Fórmula E es el único campeonato mundial de monoplazas cuyos autos son completamente eléctricos, sin excepción.
Cómo funciona el campeonato de Fórmula E
La Fórmula E utiliza vehículos monoplaza completamente eléctricos, corriendo en circuitos urbanos temporales trazados dentro de grandes ciudades, a diferencia de la Fórmula 1, que corre mayormente en autódromos permanentes fuera de los centros urbanos. Esa elección de circuitos urbanos no es casual: busca acercar el automovilismo eléctrico directamente al público de las ciudades y reforzar el mensaje de movilidad sostenible que es parte central de la identidad de la categoría desde su creación.
La temporada 2025-26 de Fórmula E, la más larga de la historia
| Dato de la temporada 2025-26 | Cifra / detalle |
|---|---|
| Número de temporada | 12ª temporada del Campeonato Mundial de Fórmula E |
| Cantidad de eventos (carreras) | 17, la cifra más alta en la historia de la categoría |
| Ciudades sede | 11 ciudades distintas |
| Equipos participantes | 10 equipos |
| Duplas de pilotos sin cambios | Solo 3 equipos: Nissan, Mahindra y Lola Yamaha ABT |
Quién es el actual campeón de la Fórmula E
Oliver Rowland, campeón de la temporada anterior, sigue compitiendo con el equipo Nissan mientras defiende su título en esta temporada 2025-26. La estabilidad de Rowland en Nissan es parte de una tendencia más amplia de la categoría, donde solo tres equipos —Nissan, Mahindra y Lola Yamaha ABT— mantuvieron la misma dupla de pilotos de una temporada a la siguiente, mientras que el resto de las escuadras rotó parte de su alineación.
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Ver formatos publicitariosLa novedad de la temporada para el motorsport eléctrico en habla hispana
La gran novedad de esta temporada de Fórmula E para el público de habla hispana es el aterrizaje de Pepe Martí como nuevo piloto del equipo Cupra Kiro, sumando representación española directa a la parrilla de un campeonato que, en sus primeras temporadas, tenía una presencia mucho más limitada de pilotos y marcas ibéricas e hispanoamericanas comparado con la Fórmula 1.
Por qué la Fórmula E importa más allá del deporte
- Funciona como banco de pruebas real para tecnología de baterías y motores eléctricos que luego se traslada, en distintos grados, a los autos eléctricos de calle.
- Los circuitos urbanos temporales evitan la construcción de infraestructura permanente, alineándose con el discurso de sostenibilidad que promueve la categoría.
- Varios fabricantes de autos eléctricos usan su participación en Fórmula E como vitrina de marca directamente asociada a la innovación en electromovilidad.
- El formato de carreras cortas en el corazón de grandes ciudades genera una exposición mediática distinta a la de un autódromo tradicional, alcanzando a audiencias que normalmente no siguen el automovilismo clásico.
Cómo se compara la Fórmula E con la Fórmula 1 en tecnología y formato
A diferencia de la Fórmula 1, donde cada equipo desarrolla su propio motor con años de inversión en investigación propia, la Fórmula E históricamente reguló de forma más estricta la homologación de componentes técnicos entre equipos, buscando nivelar la competencia y concentrar la diferenciación en la estrategia de carrera y el manejo del piloto, más que en un gasto ilimitado de desarrollo técnico como ocurre en la máxima categoría del motorsport a combustión.
El origen de la Fórmula E y sus primeros años de campeonato
La Fórmula E se gestó entre 2011 y 2012, en conversaciones entre Jean Todt, entonces presidente de la FIA, y Alejandro Agag, quien fue el creador y CEO de la categoría hasta 2020. La temporada inaugural se disputó entre septiembre de 2014 y junio de 2015, con la primera carrera de la historia celebrada en el ePrix de Pekín en 2014. En esa temporada debut, todos los equipos compitieron con el mismo monoplaza, el Spark-Renault SRT 01E, una decisión que buscaba nivelar la competencia desde el primer año de una categoría completamente nueva sin ningún historial técnico previo del que partir.
Desde entonces, la Fórmula E evolucionó a través de distintas generaciones de monoplaza, cada una con mejoras técnicas relevantes en potencia, autonomía de batería y velocidad máxima, reduciendo progresivamente la necesidad que existía en las primeras temporadas de que los pilotos cambiaran de auto a mitad de carrera por falta de autonomía suficiente para completar la distancia completa con una sola batería. Esa evolución técnica de generación en generación es, en sí misma, una de las contribuciones más visibles de la categoría al desarrollo de la tecnología de baterías de alto rendimiento.
El sistema de puntuación y el formato de fin de semana de carrera en Fórmula E también se diferencian de la Fórmula 1: las carreras suelen ser más cortas en duración total, y la categoría experimentó activamente con mecánicas como el "ataque de modo" (attack mode), que obliga a los pilotos a desviarse de la trayectoria óptima de carrera para activar temporalmente más potencia, agregando una capa estratégica que no existe de la misma forma en el automovilismo tradicional a combustión.
Varios fabricantes de autos que también venden vehículos eléctricos de calle, como Nissan, Jaguar y Porsche, usaron su participación en Fórmula E como parte activa de su estrategia de marca, apostando a que el prestigio competitivo del campeonato transfiera credibilidad técnica a sus modelos comerciales, de la misma manera en que históricamente la Fórmula 1 sirvió como vitrina tecnológica y de marca para fabricantes de autos a combustión durante décadas.
El calendario de carreras de Fórmula E también evolucionó desde su primera temporada: de un puñado de ciudades en la temporada inaugural 2014-15, la categoría fue sumando sedes en distintos continentes año tras año, hasta llegar a las 17 carreras en 11 ciudades de la actual temporada 2025-26, la más extensa de su historia, un crecimiento que refleja tanto el interés creciente del público como la maduración comercial de un campeonato que hace poco más de una década era apenas un proyecto experimental sin garantía de éxito a largo plazo.
La transmisión y el consumo de la Fórmula E también evolucionaron de forma notable desde sus primeras temporadas: de una cobertura mediática limitada en sus años iniciales, la categoría fue consiguiendo acuerdos de transmisión con cadenas y plataformas de streaming en más países, ampliando su audiencia global año tras año, un crecimiento que corre en paralelo al de la propia industria de autos eléctricos de calle, y que refuerza el rol de la categoría como una de las vitrinas más visibles del automovilismo eléctrico a nivel mundial.
El impacto ambiental que la propia organización de la Fórmula E busca minimizar también es parte activa de su identidad de marca: la categoría declaró certificarse como neutral en carbono desde su primera temporada, una postura poco habitual en el automovilismo tradicional y que refuerza el mensaje de sostenibilidad que la distingue frente a competencias de motorsport a combustión de mayor trayectoria histórica.
Para los aficionados que siguen tanto la Fórmula 1 como la Fórmula E, la comparación entre ambas categorías suele generar debate sobre cuál exige más habilidad al piloto: mientras la Fórmula 1 premia la gestión de un auto con muchísima más potencia y velocidad punta, la Fórmula E exige una gestión más fina de la energía disponible durante toda la carrera, dado que la batería debe durar el trayecto completo sin quedarse sin carga antes de cruzar la meta.
El desarrollo de talento joven también es parte activa del ecosistema de la Fórmula E, con categorías de formación que permiten a pilotos jóvenes dar el salto hacia el automovilismo eléctrico profesional, un camino que hasta hace pocos años prácticamente no existía fuera de la estructura tradicional de la Fórmula 1 y sus categorías de ascenso a combustión.
Este tema se conecta directamente con otras notas del sitio: Qué países más invierten en investigación y desarrollo de baterías de litio, Récords de autonomía y velocidad de los autos eléctricos más extremos del mundo y Ranking de densidad de cargadores públicos de autos eléctricos por país.
Preguntas frecuentes
¿La Fórmula E usa autos completamente eléctricos o híbridos?
Todos los monoplazas de Fórmula E son completamente eléctricos, sin ningún componente de combustión, a diferencia de la Fórmula 1, que usa motores híbridos con un componente de combustión interna combinado con recuperación de energía eléctrica.
¿Por qué la Fórmula E corre en circuitos urbanos y no en autódromos?
La categoría eligió desde su fundación correr en circuitos temporales trazados dentro de ciudades para acercar el espectáculo directamente al público urbano y reforzar su identidad de marca ligada a la movilidad sostenible, en vez de aislar las carreras en autódromos permanentes fuera de los centros urbanos.
¿En qué año se corrió la primera carrera de Fórmula E?
La primera carrera de la historia de la Fórmula E se disputó en el ePrix de Pekín en 2014, dando inicio a la temporada inaugural 2014-15 del campeonato.